sábado, 27 de abril de 2013

¡Harto de Artaud!

El Teatro de la Crueldad
Primer Manifiesto (1932)

Cuando Antonin Artaud llegó a París (1920), tenía 24 años y una larga experiencia como interno en instituciones psiquiátricas. No en vano considerado el más grande de los malditos del siglo XX -Baudelaire, Rimbaud y Verlaine escriben en el XIX- el desequilibrio de este poeta dramático es anterior a sus primeras publicaciones. Cabe por tanto suponer que la inspiración de sus teorías sobre la escena -herederas de las propuestas de Alfred Jarry y recogidas con posterioridad por Jean Genet- están horadadas de una u otra manera por el desequilibrio. Sólo desde la alienación, desde la lucidez de la alienación, claro está, puede alumbrarse la revolución que Artaud concibió para el teatro.

Nacido en Marsella el 4 de septiembre de 1896, fue su padre un armador de la ciudad casado con una mujer de ascendencia griega. Estudiante aún en el colegio del Sagrado Corazón, el joven Antonin sufrió sus primeros delirios con tan solo 16 primaveras, por aquellos mismos días acababa de descubrir la poesía. Tras permanecer 6 años recluido, la mejoría que experimenta en 1918 le permite volver a la calle. Reúne sus primeros versos bajo el título de 'Trictac del ciel' (1924). A raíz de la publicación entra en contacto con André Breton, quien acaba de hacer público a su vez el primer manifiesto surrealista.

Adalid del surrealismo
Ni que decir tiene que Artaud, a quien sus desarreglos han llevado a esa zona del espíritu a la que apunta Breton, "donde la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo de arriba y lo de abajo, dejan de percibirse contradictoriamente", se convierte en uno de los adalides de la Revolución Surrealista. Sin embargo, su ruptura con el grupo (1928) será sonada y no tardará en producirse. Surrealista aún, ha publicado un volumen de prosas -'El pesanervios' (1925)- y, ya comenzándose a distanciar, ha fundado el Teatro Alfred Jarry.
El absoluto fracaso de sus primeros montajes, le lleva a refugiarse en la teoría. Postula por cierto "teatro de la crueldad". En líneas generales, éste puede definirse como aquél que apuesta por impacto violento en el espectador. Para ello, las acciones, casi siempre violentas, se anteponen a las palabras, liberando así el subconsciente en contra de la razón y la lógica. Tal vez fueran sus concepciones del teatro las que llevaron a Artaud a buscar trabajo como actor de cine. Así será el Marat de "Napoleón", que Abel Gance rueda en 1926; el hermano Krassien de "La pasión de Juana de Arco", dirigida por Carl Th. Dreyer en 1928, y el Savonarola de "Lucrecia Borgia" (1935), donde vuelve a colaborar con Gance. Su actividad cinematográfica, que también le lleva a escribir guiones, no le impide seguir elaborando sus teorías teatrales. De esta manera, en alternancia a la publicación de sus novelas -'Le Moine' (1931), 'Heliogábalo' (1934)- da a la estampa el 'Manifeste du Théâtre de la Cruanté' (1932) y otros ensayos sobre la misma materia: el reciente descubrimiento del teatro balinés, ha marcado profundamente sus concepciones de la escena. 

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 http://www.dementioteka.com/web1/teatro%20de%20la%20crueldad.htm

Jídlo (FOOD) Jan Svankmajer 1992







Por Harry Zarate Ceballos
2011272040







El arte es seducción, no rapto.
Susan Sontag

Artista es imaginación, es la aparición de lo efímero  es la sustentación del yo, ahora es liquido,  como el amor.  Se empieza a humanizar la imagen de este ilustre personaje del pasado, “El artista son una especie intermedia; al menos establecen una metáfora de lo que de ser; son productivos en cuanto que cambian y transforman realmente; no como el hombre de conocimiento, que todo lo deja como esta”[1] Nietzsche. Partiendo de esta cita se puede llegar a vislumbrar la postura de un artista hoy en día cuando saliendo de ese orden social que se le da, intelectual empedernido y agente de cambio se va perdiendo esa imagen retrocediendo pasando a ser una mera ilusión donde la moda afecta su figura apoyado en el manifiesto cubista de Apollinaire “Ante todo, los artistas son hombres que quieren hacerse inhumanos”[2], fuera de  regla y mutando dentro de la imagen de estado siendo esa parte de rezagados, anormales dentro de la sociedad tan solo buscan preguntas por responder. Ahora tan solo es la idea fashionista donde el artista se considera ese personaje místico. Siempre cool, bohemio e interesante es un producto, ayudando a apartar al artista de su misterio.
Es la muerte la que rodea al artista en una esfera social donde lo bien elaborado  es arte desde el deporte a la guerra, destruyendo ideales convirtiendo en mercancía el sentir, el arte se desvaloriza, el arte  pierde  esencia. Esto no puede significar para el artista más que la máscara de la muerte: la moda. A partir del concepto de biopolítica de Foucault el control de la vida,  donde se le hace una afrenta al cuerpo, el placer y el materialismo que ensalzan al ser alejándolo de la esencia de el mismo  entrando en esas dinámicas de poder que subyugan a todos dentro de las redes de sujetos, que entraman la realidad colectiva busca establecer a través de sus ciencias como la estadística de dictaminar cuantos han de ser  los hombre y mujeres que han de seguir un oficio a partir de números.  Es la misma producción de los cuerpos la que convive con nosotros en estas sociedades de control llenas de versatilidad y frialdad para construir al mismo cuerpo para un fin ulterior.
Hacer del sentir, es vivir; ese amor al peligro, la exaltación de la energía se va disolviendo dentro de una sociedad liquida que busca ostentar tan solo números dejando de un lado la importancia del cambio que ahora no es más que la diáspora de un sueño húmedo. Dentro de una desilusión estética” la práctica artística se acabo. El genio de la mercancía, el genio maligno de la mercancía suscita en el fondo cierro genio maligno  de la simulación”[3]. El artista es aquel  que resiste con todas sus fuerzas a la pulsión fundamental de no dejar rastros (Michaux), hoy tan solo se ven figuras jóvenes que buscan simular y no construir en verdad llegan a ufanarse con tal solo llegar a producir una ilustración, es la orgia  de imágenes, donde todos buscan  ser parte y proclamarse de algo que no es algo sino es especulación. El arte ha llegado a ser pantalla de las que la imagen ha desaparecido donde al igual que el cuerpo resulta ser producido… ya no hay necesidad de  crear.
El arte ha de volver a la sensación, “el valor más alto y mas liberador en el arte-y en la crítica- de hoy es la transparencia. La transparencia supone experimentar la luminosidad del objeto en sí, de las cosas tal como son”[4].Hoy dentro de la época de las TIC´s  nos vemos agobiados por tanta imagen, información y poca sensación se olvidar la sensibilidad del cuerpo, la mente, peor aún abandonamos el alma, en nuestra cultura de exceso, el resultado es la hecatombe de nuestra experiencia estética, donde la hermenéutica nos acoge… lo más fiable es  maniobrar  encontrar el ars erótica del arte.
El arte,  luego de tanta multiplicidad…espectador y artista se ven, en la premisa de Jacques Ranciére “El que ve no sabe ver”, esta presuposición muestra como el arte no a viva al espectador sino le muestra todo tan masticado que no hay que pensar, la figura de descenso se esfuma no existe cuando la obra se entiende por encima y no se analiza, ese proceso de entendimiento se va. La emancipación llega  a ser el momento en que  el sujeto afirma su capacidad para ver lo que se ve y para saber que pensar y como usar ello, es la afirmación de sujeto.   Dentro de la posibilidad de autenticidad que brinda el arte se ve el artista atacado por esa era de la ironía donde se desea que sea, no que se llegue a ese deseo, en el mundo posmoderno  todas las distinciones son fluidas, esa ironía paso a ser reemplazada por la “era del glamour”[5] en la cual la apariencia  se consagra como verdad.
El artista se consagra como ese producto de deseo a la sociedad, donde siempre se ha tornado como un ser sacro, sensible e inmortal; el arte que no existe en forma hasta que es materializado en la obra. La masificación de la producción de artistas muestras esa  idea de construcción, con tanta demanda se desvaloriza su papel. Es un proceso  de deconstrucción. La libertad de considerar a la vida como una salida que busca re significar cada instante y el eje ha de ser el artista.


[1] Los estados estéticos y los no estéticos. La fuerza artística. Lo clásico y lo romántico. La belleza y la fealdad. Nietzsche
[2] Manifiesto cubista, Guillaume Apollinaire
[3]La ilusión y la desilusión estéticas, Jean Baudrillard, Monte Ávila Editores
[4] Contra la interpretación, Susan Sontag, Letra Editorial
[5]  El espectador emancipado, Jacques Ranciére

Rien qui ressemble à l'amour - Jan Svankmajer - Antonin Artaud - Colette...

Manifiesto Sarcástico





Por Víctor Alfonso Valera M.

1 Estamos en la cúspide evolutiva. La historia nunca había estado tan de nuestro lado, hemos logrado el éxtasis de nuestra humanidad, nos encontramos frente a la nueva política. Una política libre, regida por el devenir del deseo,  deseo que hábilmente está expresado en los medios de comunicación  que nos recuerdan lo que somos con veracidad absoluta, incuestionable del todo ¡al fin la verdad!
2 Atrás se ha quedado la disciplina con su suerte corpopolítica. Los cuerpos han dejado de ser el objeto directo en el ejercicio de poder, todo ha llegado a la articulación política perfectamente lograda, el deseo (noopolítica). Al fin somos felices. Al fin después de tantos años de buscar ese utópico, hemos relegado el valor de uso, hemos desmaterializado lo matérico, le hemos dado otro valor, se ha racionalizado. Ahora sabemos que lo que compramos no es solo lo que pensamos para usarse, sabemos ahora que contiene felicidad, status, belleza, salud … completud , espejo.
3 No tenemos que saber nada, todo está hecho para nosotros. Los dispositivos son apropiados, la producción de subjetividades está coordinada y funcionando. Solo hemos de tener a penas el conocimiento de lo que vamos a producir y lo que queremos comprar. Celebremos pues la ignorancia colectiva, pues es esta la que nos mantendrá libres, libres del estrés de pensar en cuestiones que nos hagan pensar que todo es ilusión, mejor pensar en el dinero, el dinero nos hace iguales.¡ Que fecunde la ignorancia!.
4 No pensemos la totalidad de las cosas, las visiones holísticas nos confunden, lo mejor es observar un punto, un fragmento es más fácil. No hay que saber más, para qué, con que cada uno conozca un fragmento contribuye a la construcción social. La unión hace la fuerza .
5 Dejemos la hegemonía de la iglesia y de la escuela, no las deseamos, cambiemos sus estrategias de funcionamiento, modifiquémoslas en ideología, hagamos que funcionen en el nuevo orden social, refresquémoslas  sabemos que también pueden ser productivas, necesitamos que lo sean en  función de nuestra felicidad.
6  El arte nos es muy útil, mueve la economía, está en cada valla publicitaria, en cada cuña radial, en cada televisor .Nada se puede escapar de esta maravillosa sociedad, todos tienen un espacio en ella.
7 Todas las cosas son infinitas ahora con este sistema autosustentable.

Desde sus inicios WWW wwwwwwwwwwwwwwwwwwwww WWW






Por William Alexander Torres H.

Desde sus inicios, el hombre atraves del tiempo, para suplir sus necesidades  ha buscado la forma de comunicarse, por o cual surgió un lenguaje de símbolos hoy en día considerados como los inicios del arte, como la pintura, lo que nos da cuenta de que el arte en su forma mas primitiva y en las primeras civilizaciones no se proponía el crear belleza solo era concebida como una forma de propagar y plasmar  información  útil en sus oficios. Ya en civilizaciones como por citar un ejemplo, la egipcia, las manifestaciones  artísticas reflejaban las creencias de los pueblos con respecto a lo divino, lo mitológico y sobrenatural, aquí se buscaba la perfección , sujeta ya a una serie de leyes estrictas, las  cuales todos los artistas tenían que aprender y aplicar, para que así sus obras fueran dignas de acompañar las tumbas de los faraones y agradar a sus  dioses, esto nos sugiere un arte que se trasforma o es condicionado por el tiempo, y que además cumple una función específica en sus sociedades, siendo una verdadera constante que nos da a conocer la historia; constante que es necesario observar en este espacio contemporáneo, para así detallar la función del arte y el artista, para de esta manera  preguntar cómo y para quien el artista emplea su obra, o si es el caso, que la manifiesta de la misma manera que los primeros humanos, o como las primeras civilizaciones egipcias; pero para esto es necesario observar y cuestionar su finalidad, en el peor de los casos, si la llegara a tener.
Franz Kafka, el que quien antes de morir hizo desaparecer gran cantidad de sus trabajos por considerar que no logro con su arte lo que deseaba, fue considerado uno de las mas lucidos interpretes de la sociedad contemporánea,  y quien lo confirma Gregorio samsa de la metamorfosis, cundo después de su trasformación una de las cosas que le preocupa es como se va a presentar en la oficina. El arte en nuestro siglo, cumple una función social  y política, que es la misión mas precisa del arte, la de resolver las relaciones sociales , por lo cual el artista necesita conocer la técnica en primera medida, factor que hizo que en mas tres mil años el arte egipcio apenas evolucionara, y que en este tiempo pareciera repetirse, pero ya sin la magia que se creaba al combinar el arte con la ciencia y religión, es por esto que se puede afirmar que el artista no necesita pensar en la finalidad de su labor, simplemente propone y toda una tradición y experiencia evolutiva dispone, pues nuestro lenguaje recoge miles de experiencias humanas que se ven representadas hasta en la mas solitaria tilde, pues el artista en su condición no puede prescindir de la razón ni de la herencia espiritual, y la magia que consigo carga, por lo cual la función del arte no puede estar limitada a una causa social o política, pues de esta manera entorpece el ejercicio creador que  nace de la nada.
Jack kerouac en algún momento de su vida afirmo que sus libros no eran novelas sino relatos picarescos, lo que nos da a entender una obra sin pretensión, en donde lo real y lo espiritual convergen para ser el resultado de la explosión creadora característica del ser humano que combina el concepto, mas del  intelectual y lo espiritual que atraviesa mas allá de la explicación científica, que desplaza la idea posmodernista del arte socializador mediado por intelectuales faranduleros que promueven de arte elitista en donde es necesario el curador, el crítico, el erudito que le da sentido a la obra, sin embargo también tenemos en cuenta que la apreciación de la obra llega a ser muy individual; el punto es que nuestro engranaje social actual le ha asignado una función específica al ejercicio artístico, y al mismo artista,  por lo cual  el artista también es un ser vinculado a un gremio u elite, solo a este le pertenece el poder creador  que hace parte de cada uno de los seres humanos existentes, pero que de una u otra forma le fue arrebatado.
 Franz Kafka quizá no logro su objetivo como él  lo afirmo y Jack kerouac no reconoció su obra como tal, sin embargo el arte por ser precisamente ese tipo de arte que hace alusión a la frase  “una verdadera y autentica obra de arte corresponde aun momento”,  cumplió un fin que se lo otorgo  la historia y ese ser humano que busca morada para entregarse a ese mundo que el artista le ofrece, el cual lo hace suyo para ser protagonista de ese mundo ficticio que emerge de lo que consideramos real, y para que de esta manera estimule a su razón y le contribuya en la batalla diaria que busca un espacio más digno entre el mundo acelerado y empresarial.