El Teatro de la Crueldad
Primer Manifiesto (1932)
Cuando Antonin Artaud llegó a París (1920), tenía
24 años y una larga experiencia como interno en instituciones
psiquiátricas. No en vano considerado el más grande
de los malditos del siglo XX -Baudelaire, Rimbaud y Verlaine escriben
en el XIX- el desequilibrio de este poeta dramático es anterior
a sus primeras publicaciones. Cabe por tanto suponer que la inspiración
de sus teorías sobre la escena -herederas de las propuestas
de Alfred Jarry y recogidas con posterioridad por Jean Genet- están
horadadas de una u otra manera por el desequilibrio. Sólo desde
la alienación, desde la lucidez de la alienación, claro
está, puede alumbrarse la revolución que Artaud concibió
para el teatro.
Nacido en Marsella el 4 de septiembre de 1896, fue su padre un armador
de la ciudad casado con una mujer de ascendencia griega. Estudiante
aún en el colegio del Sagrado Corazón, el joven Antonin
sufrió sus primeros delirios con tan solo 16 primaveras, por
aquellos mismos días acababa de descubrir la poesía.
Tras permanecer 6 años recluido, la mejoría que experimenta
en 1918 le permite volver a la calle. Reúne sus primeros versos
bajo el título de 'Trictac del ciel' (1924). A raíz
de la publicación entra en contacto con André Breton,
quien acaba de hacer público a su vez el primer manifiesto
surrealista.
Adalid
del surrealismo
Ni
que decir tiene que Artaud, a quien sus desarreglos han llevado
a esa zona del espíritu a la que apunta Breton, "donde
la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro,
lo de arriba y lo de abajo, dejan de percibirse contradictoriamente",
se convierte en uno de los adalides de la Revolución Surrealista.
Sin embargo, su ruptura con el grupo (1928) será sonada y
no tardará en producirse. Surrealista aún, ha publicado
un volumen de prosas -'El pesanervios' (1925)- y, ya comenzándose
a distanciar, ha fundado el Teatro Alfred Jarry.
El
absoluto fracaso de sus primeros montajes, le lleva a refugiarse
en la teoría. Postula por cierto "teatro de la crueldad".
En líneas generales, éste puede definirse como aquél
que apuesta por impacto violento en el espectador. Para ello, las
acciones, casi siempre violentas, se anteponen a las palabras, liberando
así el subconsciente en contra de la razón y la lógica.
Tal vez fueran sus concepciones del teatro las que llevaron a Artaud
a buscar trabajo como actor de cine. Así será el Marat
de "Napoleón", que Abel Gance rueda en 1926; el
hermano Krassien de "La pasión de Juana de Arco",
dirigida por Carl Th. Dreyer en 1928, y el Savonarola de "Lucrecia
Borgia" (1935), donde vuelve a colaborar con Gance. Su actividad
cinematográfica, que también le lleva a escribir guiones,
no le impide seguir elaborando sus teorías teatrales. De
esta manera, en alternancia a la publicación de sus novelas
-'Le Moine' (1931), 'Heliogábalo' (1934)- da a la estampa
el 'Manifeste du Théâtre de la Cruanté' (1932)
y otros ensayos sobre la misma materia: el reciente descubrimiento
del teatro balinés, ha marcado profundamente sus concepciones
de la escena.
Leer más en:
http://www.dementioteka.com/web1/teatro%20de%20la%20crueldad.htm
MIRAD LAS AVES DEL CIEGO
Ir despacio de espacio en espacio para que entre suave un viento cálido en el retrovisor en marcha. Los elefantes son conta-ociosos. Peligro: este blog NO está retrocediendo - blip blip blip blip Folder virtual a manera de carpeta guía de lectura. Bandada de imaginarios.
sábado, 27 de abril de 2013
Por Harry
Zarate Ceballos
2011272040
El arte es seducción, no rapto.
Susan Sontag
Susan Sontag
Artista
es imaginación, es la aparición de lo efímero
es la sustentación del yo, ahora es liquido, como el amor.
Se empieza a humanizar la imagen de este ilustre personaje del pasado,
“El artista son una especie intermedia; al menos establecen una metáfora de lo
que de ser; son productivos en cuanto que cambian y transforman realmente; no
como el hombre de conocimiento, que todo lo deja como esta”[1]
Nietzsche. Partiendo de esta cita se puede llegar a vislumbrar la postura de un
artista hoy en día cuando saliendo de ese orden social que se le da,
intelectual empedernido y agente de cambio se va perdiendo esa imagen
retrocediendo pasando a ser una mera ilusión donde la moda afecta su figura
apoyado en el manifiesto cubista de Apollinaire “Ante todo, los artistas son
hombres que quieren hacerse inhumanos”[2],
fuera de regla y mutando dentro de la
imagen de estado siendo esa parte de rezagados, anormales dentro de la sociedad
tan solo buscan preguntas por responder. Ahora tan solo es la idea fashionista
donde el artista se considera ese personaje místico. Siempre cool, bohemio e
interesante es un producto, ayudando a apartar al artista de su misterio.
Es
la muerte la que rodea al artista en una esfera social donde lo bien
elaborado es arte desde el deporte a la
guerra, destruyendo ideales convirtiendo en mercancía el sentir, el arte se
desvaloriza, el arte pierde esencia. Esto no puede significar para el
artista más que la máscara de la muerte: la moda. A partir del concepto de
biopolítica de Foucault el control de la vida,
donde se le hace una afrenta al cuerpo, el placer y el materialismo que
ensalzan al ser alejándolo de la esencia de el mismo entrando en esas dinámicas de poder que
subyugan a todos dentro de las redes de sujetos, que entraman la realidad
colectiva busca establecer a través de sus ciencias como la estadística de
dictaminar cuantos han de ser los hombre
y mujeres que han de seguir un oficio a partir de números. Es la misma producción de los cuerpos la que
convive con nosotros en estas sociedades de control llenas de versatilidad y
frialdad para construir al mismo cuerpo para un fin ulterior.
Hacer
del sentir, es vivir; ese amor al peligro, la exaltación de la energía se va
disolviendo dentro de una sociedad liquida que busca ostentar tan solo números
dejando de un lado la importancia del cambio que ahora no es más que la
diáspora de un sueño húmedo. Dentro de una desilusión estética” la práctica
artística se acabo. El genio de la mercancía, el genio maligno de la mercancía
suscita en el fondo cierro genio maligno
de la simulación”[3].
El artista es aquel que resiste con
todas sus fuerzas a la pulsión fundamental de no dejar rastros (Michaux), hoy
tan solo se ven figuras jóvenes que buscan simular y no construir en verdad
llegan a ufanarse con tal solo llegar a producir una ilustración, es la
orgia de imágenes, donde todos
buscan ser parte y proclamarse de algo
que no es algo sino es especulación. El arte ha llegado a ser pantalla de las
que la imagen ha desaparecido donde al igual que el cuerpo resulta ser
producido… ya no hay necesidad de crear.
El
arte ha de volver a la sensación, “el valor más alto y mas liberador en el
arte-y en la crítica- de hoy es la transparencia. La transparencia supone
experimentar la luminosidad del objeto en sí, de las cosas tal como son”[4].Hoy
dentro de la época de las TIC´s nos
vemos agobiados por tanta imagen, información y poca sensación se olvidar la
sensibilidad del cuerpo, la mente, peor aún abandonamos el alma, en nuestra
cultura de exceso, el resultado es la hecatombe de nuestra experiencia
estética, donde la hermenéutica nos acoge… lo más fiable es maniobrar
encontrar el ars erótica del arte.
El
arte, luego de tanta
multiplicidad…espectador y artista se ven, en la premisa de Jacques Ranciére
“El que ve no sabe ver”, esta presuposición muestra como el arte no a viva al
espectador sino le muestra todo tan masticado que no hay que pensar, la figura
de descenso se esfuma no existe cuando la obra se entiende por encima y no se analiza,
ese proceso de entendimiento se va. La emancipación llega a ser el momento en que el sujeto afirma su capacidad para ver lo que
se ve y para saber que pensar y como usar ello, es la afirmación de sujeto. Dentro de la posibilidad de autenticidad que
brinda el arte se ve el artista atacado por esa era de la ironía donde se desea
que sea, no que se llegue a ese deseo, en el mundo posmoderno todas las distinciones son fluidas, esa
ironía paso a ser reemplazada por la “era del glamour”[5] en
la cual la apariencia se consagra como
verdad.
El
artista se consagra como ese producto de deseo a la sociedad, donde siempre se
ha tornado como un ser sacro, sensible e inmortal; el arte que no existe en
forma hasta que es materializado en la obra. La masificación de la producción
de artistas muestras esa idea de
construcción, con tanta demanda se desvaloriza su papel. Es un proceso de deconstrucción. La libertad de considerar
a la vida como una salida que busca re significar cada instante y el eje ha de
ser el artista.
[1] Los
estados estéticos y los no estéticos. La fuerza artística. Lo clásico y lo
romántico. La belleza y la fealdad. Nietzsche
[2] Manifiesto
cubista, Guillaume Apollinaire
[3]La
ilusión y la desilusión estéticas, Jean Baudrillard, Monte Ávila Editores
[4] Contra
la interpretación, Susan Sontag, Letra Editorial
[5] El espectador emancipado, Jacques Ranciére
Manifiesto Sarcástico
Por Víctor Alfonso Valera M.
1
Estamos en la cúspide evolutiva. La historia nunca había estado tan de nuestro
lado, hemos logrado el éxtasis de nuestra humanidad, nos encontramos frente a
la nueva política. Una política libre, regida por el devenir del deseo, deseo que hábilmente está expresado en los
medios de comunicación que nos recuerdan
lo que somos con veracidad absoluta, incuestionable del todo ¡al fin la verdad!
2
Atrás se ha quedado la disciplina con su suerte corpopolítica. Los cuerpos han
dejado de ser el objeto directo en el ejercicio de poder, todo ha llegado a la
articulación política perfectamente lograda, el deseo (noopolítica). Al fin
somos felices. Al fin después de tantos años de buscar ese utópico, hemos
relegado el valor de uso, hemos desmaterializado lo matérico, le hemos dado otro
valor, se ha racionalizado. Ahora sabemos que lo que compramos no es solo lo
que pensamos para usarse, sabemos ahora que contiene felicidad, status, belleza,
salud … completud , espejo.
3
No tenemos que saber nada, todo está hecho para nosotros. Los dispositivos son
apropiados, la producción de subjetividades está coordinada y funcionando. Solo
hemos de tener a penas el conocimiento de lo que vamos a producir y lo que
queremos comprar. Celebremos pues la ignorancia colectiva, pues es esta la que
nos mantendrá libres, libres del estrés de pensar en cuestiones que nos hagan
pensar que todo es ilusión, mejor pensar en el dinero, el dinero nos hace
iguales.¡ Que fecunde la ignorancia!.
4
No pensemos la totalidad de las cosas, las visiones holísticas nos confunden,
lo mejor es observar un punto, un fragmento es más fácil. No hay que saber más,
para qué, con que cada uno conozca un fragmento contribuye a la construcción
social. La unión hace la fuerza .
5
Dejemos la hegemonía de la iglesia y de la escuela, no las deseamos, cambiemos
sus estrategias de funcionamiento, modifiquémoslas en ideología, hagamos que
funcionen en el nuevo orden social, refresquémoslas sabemos que también pueden ser productivas,
necesitamos que lo sean en función de
nuestra felicidad.
6 El arte nos es muy útil, mueve la economía,
está en cada valla publicitaria, en cada cuña radial, en cada televisor .Nada
se puede escapar de esta maravillosa sociedad, todos tienen un espacio en ella.
Desde sus inicios WWW wwwwwwwwwwwwwwwwwwwww WWW
Por William Alexander Torres H.
Desde sus inicios, el hombre atraves del tiempo, para suplir sus
necesidades ha buscado la forma de
comunicarse, por o cual surgió un lenguaje de símbolos hoy en día considerados
como los inicios del arte, como la pintura, lo que nos da cuenta de que el arte
en su forma mas primitiva y en las primeras civilizaciones no se proponía el
crear belleza solo era concebida como una forma de propagar y plasmar información
útil en sus oficios. Ya en civilizaciones como por citar un ejemplo, la
egipcia, las manifestaciones artísticas
reflejaban las creencias de los pueblos con respecto a lo divino, lo mitológico
y sobrenatural, aquí se buscaba la perfección , sujeta ya a una serie de leyes
estrictas, las cuales todos los artistas
tenían que aprender y aplicar, para que así sus obras fueran dignas de
acompañar las tumbas de los faraones y agradar a sus dioses, esto nos sugiere un arte que se
trasforma o es condicionado por el tiempo, y que además cumple una función específica
en sus sociedades, siendo una verdadera constante que nos da a conocer la
historia; constante que es necesario observar en este espacio contemporáneo,
para así detallar la función del arte y el artista, para de esta manera preguntar cómo y para quien el artista emplea
su obra, o si es el caso, que la manifiesta de la misma manera que los primeros
humanos, o como las primeras civilizaciones egipcias; pero para esto es
necesario observar y cuestionar su finalidad, en el peor de los casos, si la
llegara a tener.
Franz Kafka, el que quien antes de morir hizo desaparecer gran cantidad de
sus trabajos por considerar que no logro con su arte lo que deseaba, fue
considerado uno de las mas lucidos interpretes de la sociedad
contemporánea, y quien lo confirma Gregorio
samsa de la metamorfosis, cundo después de su trasformación una de las cosas
que le preocupa es como se va a presentar en la oficina. El arte en nuestro
siglo, cumple una función social y
política, que es la misión mas precisa del arte, la de resolver las relaciones
sociales , por lo cual el artista necesita conocer la técnica en primera
medida, factor que hizo que en mas tres mil años el arte egipcio apenas
evolucionara, y que en este tiempo pareciera repetirse, pero ya sin la magia
que se creaba al combinar el arte con la ciencia y religión, es por esto que se
puede afirmar que el artista no necesita pensar en la finalidad de su labor,
simplemente propone y toda una tradición y experiencia evolutiva dispone, pues
nuestro lenguaje recoge miles de experiencias humanas que se ven representadas
hasta en la mas solitaria tilde, pues el artista en su condición no puede
prescindir de la razón ni de la herencia espiritual, y la magia que consigo
carga, por lo cual la función del arte no puede estar limitada a una causa
social o política, pues de esta manera entorpece el ejercicio creador que nace de la nada.
Jack kerouac en algún momento de su vida afirmo que sus libros no eran
novelas sino relatos picarescos, lo que nos da a entender una obra sin
pretensión, en donde lo real y lo espiritual convergen para ser el resultado de
la explosión creadora característica del ser humano que combina el concepto,
mas del intelectual y lo espiritual que
atraviesa mas allá de la explicación científica, que desplaza la idea
posmodernista del arte socializador mediado por intelectuales faranduleros que
promueven de arte elitista en donde es necesario el curador, el crítico, el
erudito que le da sentido a la obra, sin embargo también tenemos en cuenta que
la apreciación de la obra llega a ser muy individual; el punto es que nuestro
engranaje social actual le ha asignado una función específica al ejercicio
artístico, y al mismo artista, por lo
cual el artista también es un ser
vinculado a un gremio u elite, solo a este le pertenece el poder creador que hace parte de cada uno de los seres
humanos existentes, pero que de una u otra forma le fue arrebatado.
Franz Kafka quizá no logro su
objetivo como él lo afirmo y Jack
kerouac no reconoció su obra como tal, sin embargo el arte por ser precisamente
ese tipo de arte que hace alusión a la frase
“una verdadera y autentica obra de arte corresponde aun momento”, cumplió un fin que se lo otorgo la historia y ese ser humano que busca morada
para entregarse a ese mundo que el artista le ofrece, el cual lo hace suyo para
ser protagonista de ese mundo ficticio que emerge de lo que consideramos real,
y para que de esta manera estimule a su razón y le contribuya en la batalla
diaria que busca un espacio más digno entre el mundo acelerado y empresarial.
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